Blog de sopadeganso

Blog personal

Blog de escritura, lectura, música, pintura y otras ideas.

The tallest man on earth. The Dreamer

Escrito por sopadeganso 20-11-2015 en música. Comentarios (0)

Lo que consigue este chico simplemente con una guitarra eléctrica y una voz muy pero muy personal...


Paris dans nos coeurs

Escrito por sopadeganso 14-11-2015 en condolencia. Comentarios (0)

 París, siempre en el corazón (13-11-2015)


“Collons, escribe como hablas, que te entienda la gente”

Escrito por sopadeganso 12-11-2015 en Escritura. Comentarios (0)

En una entrevista, la escritora y periodista Maruja Torres cuenta que cuando empezó a escribir para "Fotogramas" preguntó cómo escribir y la contestación de Elisenda Nadal fue: “Collons, escribe como hablas, que te entienda la gente”...

La verdad que me ha encantado la frase. Es de una autenticidad demoledora. Yo hablo diciendo muchas palabrotas e interjecciones. Saldría un texto lleno de exabruptos y onomatopeyas. Pero me quedo con la frase porque es como una pedrada, un chute de autenticidad. Como todo en Maruja Torres, una tía auténtica.




Pintura Naif: Cesare Marchesini

Escrito por sopadeganso 22-07-2015 en Pintura. Comentarios (0)

Me llama la atención la pintura naif o como se escriba. Puede que me guste porque sea una pintura acorde con mi edad mental y grado de maduración, más bien estancado desde los 16. Pero ante todo me encanta la energía positiva que transmite. Concretamente me gusta este autor italiano, Cesare Marchesini. Pinta motivos relacionados con la cosecha y la vida en el entorno de la Toscana. A mí me resulta inspirador. A ver si por fin tanto esfuerzo permite cosechar el trigo; bueno, en el caso del cuadro, las olivas.


Cesare Marchesini. Raccolta delle olive



Michael Bublé. Everything

Escrito por sopadeganso 23-01-2015 en música. Comentarios (0)

Una canción elegante de un chico elegante en un mundo tan poco elegante como el nuestro... Durante un tiempo me llamaron la atención los crooners y todo el rollo ese del dandismo. Así mataba mis inseguridades, escondiéndome detrás de los iconos de la elegancia. Pero las fachadas se las lleva el viento, como el pelo de tu cabeza, y te quedas calvo y enseñando al mundo tu brillante bola de billar con una sinceridad inapelable. Ya no hay flashes bajo los que esconderse. Sin embargo me quedo con la idea de la elegancia en sí, de la digna y sencilla belleza, sin torceduras ni barroquismos, sin clasismos ni chorradas. Tal vez la que habita dentro, la que ni la más devastadora de las calvicies se podrá llevar. Acto de rebeldía de un humilde pero elegante gusano,  en un mundo de porquería.