Blog de sopadeganso

Blog personal

Blog de escritura, lectura, música, pintura y otras ideas.

Yo nací en París

Escrito por sopadeganso 13-01-2015 en Filosofía de vida. Comentarios (0)

Yo nací en París, hijo de emigrantes españoles y con cuatro años me vine para España, a empezar párvulos pequeños en la lengua de Cervantes. Los niños se reían de mí porque no sabía pronunciar bien "chorizo". Decía "choguiso". Y bien sabe Dios que es una palabra fundamental de nuestro vocabulario. Siempre me he sentido español, porque es la tierra de mi familia, la de mi lengua, la de mi carácter, la de mis pecados, que es lo más profundo de un hombre, sus pecados. Me he enfadado cuando el público de Roland Garros abucheaba a Nadal y los periódicos franchutes llamaban drogadictos a nuestros deportistas. Pero por un momento, el día de los asesinatos del Charlie Hebdo, me sentí orgulloso de haber nacido en esa ciudad, la capital de esa república generosa que ha acogido a gentes de todo el mundo, sin mirarles la ideología ni la billetera. Por eso, ese crimen infame me ha parecido ante todo, más que un asalto a la libertad de expresión, que lo es, un acto de suprema ingratitud. Pero al final siempre quedará París, pase lo que pase y pese a quien le pese.

París, de Ankita Ghosh. https://canvastales.wordpress.com/tag/landscape-2/


Música nocturna: I will wait for you. Mumford and sons

Escrito por sopadeganso 16-04-2014 en música. Comentarios (0)

Vivimos tiempos en los que internet se ha cargado el negocio de la música. Pero si algo bueno ha tenido esta destrucción ha sido toda la parafernalia que crecía alrededor. Hoy los cantantes parecen hasta gente normal. No hacen de su vestimenta un espectáculo ni gilipollean en las ruedas de prensa como hacían los divos de los ochenta. ¿Autenticidad? tal vez. Hoy la música huele a autenticidad. Mumford and sons han sido un pelotazo y parecen unos tíos normales, con sus camisas de tíos normales, pero poniendo en pie a muchedumbres enteras con la intensidad de su banjo. Ojalá que dure. 



Música nocturna: oh no, de Andrew Bird

Escrito por sopadeganso 13-04-2014 en música. Comentarios (0)

Decir que Andrew Bird es original, es quedarse corto. Decir que tiene talento es quedarse corto. Un violinista, guitarrista, cantante, que consigue esta frescura... es un descubrimiento increíble.



Ilustraciones de Joshua Budich

Escrito por sopadeganso 10-04-2014 en Ilustraciones. Comentarios (0)

He descubierto a este autor por casualidad, como se descubren todas las cosas que tienen algún significado. Últimamente ha participado en un homenaje al universo de David Lynch, el cineasta, con otros artistas y que se expone en la Galería Spoke Art de San Francisco. Pero cuenta con decenas y decenas de ilustraciones inspiradas sobre todo en el mundo del cine, que han servido de portadas a diversas revistas. Retrata el alma de los personajes. Trabaja unos matices en el color y unos trazos en el dibujo muy personales, que beben directamente del mundo del cómic y de la cultura popular. Me gusta.

 http://www.joshuabudich.com/

 


 

La rata en llamas. George V. Higgins.

Escrito por sopadeganso 09-04-2014 en literatura. Comentarios (0)


George V. Higgins son los diálogos. Sí, así de simple. Las voces de sus personajes divagando tienen algo de poético, a pesar de la concentración de tacos y palabrotas en cada frase.
Hay una musicalidad, un ritmo, que entra por los oídos.  A veces ni si quiera podríamos llamarles diálogos, porque se convierten en auténticos monólogos que intercambian los distintos actores de las historias. No se observa demasiada acción para ser novela negra, pero te dejas llevar por esos intercambios de palabrería geniales.  No existen apenas las descripciones.  ¿Para qué? No hace falta.

Sin embargo, sus historias huelen a realidad y a calle. Y es que Higgins (1933-1999), empleado de la oficina del Fiscal de Boston durante bastantes años, sabía muy bien de qué hablaba. En el caso de La rata en llamas, su trama plantea además una cuestión social controvertida: un casero que no consigue que sus inquilinos, todos ellos familias de color, consigan pagarle el alquiler y decide prenderle fuego al edificio para cobrar el seguro. Las posiciones de los personajes muestran planteamientos sociales opuestos y no reducibles a una postura general de blanco o negro. Podría parecer que Higgins no se moja, al ceder la palabra de un modo neutral: desde la preocupación del casero por ver perder el valor de una propiedad que le costó una importante inversión, a la de la esforzada familia que paga su alquiler religiosamente a base de todo tipo de privaciones, pasando por el inspector de incendios corrupto y cansado de su mediocre vida, hasta el senador preocupado por su electorado de color. Tal vez el desenlace final permite deducir un cierto posicionamiento del autor ante la cuestión.

Y esta quizás es la novedad de La rata en llamas en relación con el gran trabajo de éxito de Higgins, “Los amigos de Eddie Coyle”, llevada al cine en su día e interpretada por Robert Mitchum.
Se trata de una novela social. Quizás ese es el camino que ha elegido la novela de contenido social para no desaparecer, el transmutarse en novela de género. Francamente, merece la pena.

Tarantino bebió de Higgins para los diálogos de sus películas. Sí, el diálogo sobre las hamburguesas al principio de Pulp Fiction, eso es Higgins en estado puro. Elmore Leonard lo leía todos los días antes de ponerse a escribir para dejarse imbuir por su “verdad y cadencia”. Otros como Dennis Lehane o Pelecanos (entre otras muchas  cosas: The Wire) siguen su estela.